El síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger

Síndrome de Asperger características​

En la última década los diagnósticos psicológicos, sobretodo en niños, han ido aumentando y haciéndose más y más populares. De tal manera, que hoy en día la mayoría de personas hemos oído a hablar o conocemos a alguien con autismo, TDHA, bipolaridad, síndrome de Asperger, etc.

El reto se presenta en diferenciar cada uno de estos trastornos y, sobretodo, conocer las características que los definen, para evitar diagnosticar gratuitamente comportamientos socialmente divergentes o que se salen de lo “habitual”.

En este artículo hablaremos de las características del síndrome de Aspeger y las diferencias con el autismo.

Sindrome de Asperger

Qué es el síndrome de Asperger

Tal y como define la Federación de Asperger de España, el síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que afecta a la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal, una resistencia para aceptar el cambio, inflexibilidad del pensamiento, así como poseer campos de interés estrechos y absorbentes.

El término Asperger apareció por primera vez en el 1994. En ese momento, el manual de trastornos psicológicos DSM-IV lo categorizó como un trastorno independiente al trastorno autista. 

Fue en la siguiente revisión del manual, que el síndrome de Asperger fue integrado junto el autismo y otros trastornos generalizados del desarrollo, dentro del denominado Espectro de desórdenes de Autismo.

Sindrome Asperger Niños

Síndrome de Asperger: Características

Las principales áreas afectadas por el síndrome de Asperger son:

  1. La interacción social: Las personas con el síndrome de Asperger no pueden leer las señales sociales y, por lo tanto, no dan las respuestas sociales y emocionales adecuadas. Puede faltarles el deseo de compartir la información y las experiencias con los otros. Estos problemas son menos notables en adultos, pero conducen a una inhabilidad para hacer amigos sobretodo en la infancia.
    Encuentran el mundo como un lugar confuso. Están a menudo a solas, algunos son felices así y otros no lo son.
    Pueden centrarse en los detalles pequeños y a menudo no poder ver el cuadro total de lo que está sucediendo en determinada situación.

  2. La comunicación: Las comunicaciones verbales y no verbales plantean problemas. Las metáforas, expresiones no literales y analogías tienen que ser explicadas ya que las personas con el síndrome de Asperger tienden a hacer interpretaciones literales y concretas. Hacen mucho uso de frases que han memorizado, aunque no suelen ser utilizadas en el contexto idóneo.El lenguaje hablado puede a veces ser extraño en cuanto al acento, volumen, excesivamente formal o hablar en un tono monótono. En algunos casos se puede dar hiperverbalismo, es decir, hablar innecesariamente sobre un tema de su propio interés sin tener en cuenta el aburrimiento de quien lo escucha.El lenguaje del cuerpo y las expresiones faciales de una persona con el síndrome de Asperger pueden aparecer extraños (mirada fija o rígida, más bien que contacto visual).

  3. Preocupaciones y rangos estrechos de intereses: Uno de los rasgos distintivos del síndrome de Asperger es la preocupación (u obsesión) con temas concretos. Estas preocupaciones, usualmente en áreas intelectuales, cambian generalmente en un cierto plazo pero no en intensidad, y conducen quizá a la exclusión de otras actividades.

  4. Las rutinas repetitivas, los rituales y la inflexibilidad: Las personas con Asperger se imponen a menudo rutinas rígidas a sí mismos y a quienes los rodean, desde cómo desean que se hagan las cosas hasta lo que comerán, etc. Esto puede frustrar a todos los involucrados. Esta inflexibilidad se pone de manifiesto también de otras maneras, dando lugar a dificultades con el pensamiento imaginativo y creativo
  5.  

Un claro ejemplo famoso de síndrome de Asperger es el personaje Sheldon Cooper de la conocida comedia estadounidense The Big Bang Theory.

asperger y autismo

Síndrome de Asperger y autismo

La principal diferencia entre el síndrome de Asperger y el autismo clásico se encuentra en el retraso de las capacidades intelectuales

El autismo, por definición, presenta discapacidad en diferente áreas cognitivas como el lenguaje, las matemáticas, la motricidad, las habilidades sociales… Mientras que las personas con Asperger no solo tienen un nivel intelectual promedio, sino que muchos de ellos destacan por tener un coeficiente intelectual (CI) más alto de lo normal.

Así pues, mientras que los niños con autismo son percibidos como distantes y sin interés en los demás, los individuos con el síndrome de Asperger quieren ser aceptados e interactuar socialmente, pero muy a menudo no saben cómo hacerlo.

Aunque el síndrome de Asperger se diferencie del autismo por la habilidad apropiada del habla, lo cierto es que los individuos con el síndrome pueden utilizar el lenguaje de diferente manera, lo que a veces puede provocar dificultades en las conversaciones. 

Por ejemplo, puede haber la ausencia de inflexión en palabras, un sentido rítmico inapropiado, un habla muy formal o muy alto en volumen…
Además, las personas con Asperger no entienden los matices del lenguaje como la ironía, el humor, el doble sentido u otras abstracciones, hecho que puede dificultar la conversación entre dos personas.

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