Descubre los obstáculos que te separan de tu éxito y bienestar

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En términos de modas, últimamente nos encontramos que a la mayoría de personas nos ha dado fuerte con la búsqueda de la felicidad. Cuentan que para conseguir tan deseado estado, es imprescindible salir de tu zona de confort. Ves a la gente corriendo como pollo sin cabeza intentando encontrarla, en especial, el segmento Millenial. Debes ser feliz o morir en el intento y es importante que tus followers de Instagram sean testimonios de este proceso hasta lograr parecer feliz, lo seas o no.

Es fantástico que esté de moda, no nos mal interpretéis. El problema está en la presión social que se ejerce por conseguir llegar a este preciado estado, así como en la definición del mismo.

Muchas empresas ya se han apresurado en venderte su propia definición. Y no lo creeréis pero, casualmente, siempre incluye el uso de su producto. Si a este hecho le sumamos la velocidad de cambio a la que estamos expuestos constantemente, tenemos como resultado una obsesión que persigue conseguir esa felicidad como éxito a toda costa. Aunque obsesión y felicidad, tengan definiciones bastante antagónicas.

Bien es cierto que cuando estudias y te dedicas al bello oficio de acompañar a otras personas hacia la consecución de su éxito, te ves con la obligación de leer y estudiar mucho. Es en ese momento cuando entiendes toda la filosofía y la ciencia que se esconde tras la síntesis de la síntesis de “el éxito de una persona es conseguir la felicidad”. Y descubres que justamente está lejos de utilizar ese producto que te vendían con casi mágicas propiedades, vivir según las enseñanzas de terapeutas,coach o gurús endiosados y, mucho menos, en vivir tras la ventana virtual de cualquier red social.

Pues únicamente debería residir en la propia experimentación, en la propia evolución. A veces acompañado por alguien que te ayude a ordenar la información, a contrastarla sin perder el poder de tus actos.

En nuestro caso, la vida con caballos nos permitió encontrar una forma de ordenar 20 años de obstinada transformación personal. Identificar cada una de las percepciones y calibrar la intensidad de los sentimientos en un proceso de plena consciencia que nos acercó a la verdadera zona de confort: Nuestro propio bienestar. Pues es una percepción adaptativa que te obliga a estar trabajando permanentemente en tu desarrollo cognitivo, a escucharte y a tomarte en serio. Sin que se convierta en una obsesión.

Es en saber encontrar nuestro propio bienestar a cada momento de nuestra vida donde, según nuestro criterio ligeramente influenciado por el estoicismo, reside el éxito de cada persona.