liderazgo empresarial
¿El líder nace o se hace?

En los últimos años habrás notado la inevitable presión social centrada en hacer que mejores en tus capacidades de liderazgo. Si estás ocupando una posición ejecutiva y/o emprendiendo, también si tienes personas que te reportan directa o indirectamente, este artículo es para ti.

Debes ser un mejor líder y tener capacidad de auto liderazgo. Muy bien, pero ¿qué significa el liderazgo empresarial y qué implica?

 

Tras más de 10 años vinculados directa o indirectamente al mundo directivo y también a la psicología y al desarrollo de habilidades, hemos visto múltiples definiciones de liderazgo. La notoria inquietud vierte en si el liderazgo realmente se puede aprender o mejorar.

 

Nuestra perspectiva en constante evolución acompañando auténticos líderes en su progreso, es la siguiente:

¿Qué es el liderazgo empresarial?

Observamos que el liderazgo tiene poca o nula relación con una posición o cargo dentro de una organización. De hecho, escasamente en la historia moderna lo ha tenido.

Aunque sí tiene que ver en cómo el o la líder en cuestión identifica, adquiere, gestiona y/o crea los recursos necesarios para cumplir un propósito. A veces, puede que coincida la posición adecuada con el líder correcto.

 

En palabras de Simon Sinek en múltiples de sus conferencias, podríamos ver el mejor ejemplo de liderazgo en aquella figura que todos anhelamos (y necesitamos) desde que somos pequeños: La figura del progenitor.

 

Un padre o una madre que te da el espacio para crecer, equivocarte y aprender, sin esperar nada a cambio. Aquella persona que está allí, contigo, transmitiéndote la seguridad necesaria para que cuando te equivoques puedas levantar el vuelo de nuevo. Una persona que desde el amor y la compasión te muestra que el respeto primero empieza por respetarte a ti mismo/a para posteriormente respetar el trabajo de los demás.
Líder es quien te ayuda a identificar tu auténtica motivación y a que seas consecuente, por medio de la disciplina, para que no la abandones cuando las cosas se tuercen.

 

Líder es aquel progenitor que no te dejará en la calle únicamente por el hecho de que las cosas pinten complicadas durante un tiempo. Aunque eso conlleve hacer sacrificios para, por ejemplo, llegar a final de mes de una forma más creativa y ajustada.

 

Desde nuestro entendimiento del significado de liderazgo, definimos esta habilidad como la sensibilidad y predisposición que tiene un individuo por estar detrás, al servicio de un conjunto de personas que persiguen un mismo propósito en una consensuada dirección.

el liderazgo empresarial

¿Nacemos líderes o aprendemos a serlo?

Esto nos llevaría a otra pregunta: ¿todos los padres y madres nacen claramente con los conocimientos para ser el perfecto progenitor para sus hijos o hijas?

 

Claramente, la respuesta es no.
En consecuencia, como líder puedes y debes mejorar constantemente. Aunque hayas tenido grandes mentores y/o maestros a lo largo de tu vida, una genética (en caso de existir) con plena predisposición al liderazgo y una educación diseñada para tal fin, siempre deberás sentirte con la obligación de mejorar como persona para ser mejor líder.

 

Desde nuestra experiencia terapéutica, podríamos exagerar desde el humor y afirmar que existen tantos tipos de progenitores como de personas. Hecho que vendría a ser como los estilos de liderazgo o de crianza.

 

A causa del COVID-19, hemos vivido en mayor medida el fallecimiento de muchos de nuestros líderes más cercanos: Madres/abuelas, padres/abuelos que aún ya solamente ostentar el título por honoris causa, su ausencia ha provocado que la inmediata subsiguiente generación sintiera la inevitable sensación de “ahora ya no tengo a nadie por encima, me toca a mí”. Naturalmente, esa sensación genera un muy entendible vértigo.

¿Qué implica ser líder? Liderazgo empresarial

Ser líder es una opción que te aconsejamos empiece por ti mismo/a. El primer paso es descubrir para qué, realmente, te levantas cada mañana.

Es importante distinguir entre por qué y para qué. La primera está claro que es la motivada por la necesidad imperativa que se deriva de vivir en occidente y en un sistema capitalista. La segunda, en cambio, es la que te acerca a entender que todo va más allá de ti como individuo.

Es un camino de trascendencia que te coloca en última posición, una lucha constante con nuestro propio ego para llegar a interiorizar que realmente el o la líder genuina es un ser completo, en plena evolución que siente comodidad en el permanente progreso. Alguien que está detrás de las grandes acciones pero pocas veces en la primera línea, salvo en estrategias muy estudiadas y, normalmente, temporales.

Está bien empezar a dejar de hablar en primera persona para referirse a la idea desarrollada por el equipo, pero ser líder es algo mucho más profundo.
Podríamos afirmar, casi sin miedo a equivocarnos, que ser líder es casi una conexión de carácter espiritual que escoges empezar a desarrollar por vocación y convicción. Muchas veces, también porque un hecho vital te ha llevado a esa situación sin buscarlo concienzudamente.

Es un viaje hacia una élite silenciosa y casi anónima que “mueve los hilos” sin necesidad de que se note que realmente los mueve, llegando al ansiado liderazgo empresarial.
La o el verdadero líder está obsesionado por su “para qué” y difícilmente tiene foco para dedicarse a la formación (a menos que sea ese su oficio), a las reiteradas conferencias, e incluso extrañamente se muestra como maestro, gurú o experto en algo.

TRANSFORMA Y MEJORA TU VIDA

TEST GRATUITO QUE TE AYUDARÁ A CONOCERTE MEJOR

Escríbenos por WhatsApp!