La gestión del tiempo en la adolescencia

Regala a tu hijo/a la mejor de las lecciones

La sociedad actual es muy dinámica y vamos constantemente con el cuello adelantado como los caballos cuando llegan a la meta en una carrera del hipódromo. Nos pedimos demasiadas cosas en un día que tiene 24 horas: niños, trabajo, gimnasio, citas con clientes, cenas con amigos… Apenas tenemos tiempo para aburrirnos o practicar el arte del “dolce far niente”.

En este artículo hablaremos de la realidad de la dinámica social actual. cómo esta hiperactividad está afectando en la adolescencia y gestión del tiempo. Te daré la clave para ayudar a tu hijo/a a desarrollar esta habilidad.

La realidad en la hiperactividad social

En un intento de evitar una alarma inecesaria, he de decir que es cierto que hay huecos libres durante el día entre las tareas laborales, las llamadas, la familia, el ocio, el gimnasio, dormir… Por ejemplo, gozamos de unos momentos muertos cuando esperamos a alguien, a ser atendidos, al bus, mientras comemos… Y, al igual que las generaciones más jóvenes de las cuales nos quejamos, rellenamos estos vacíos con la fantástica luz de la pantalla del móvil o de la televisión. ¿Cuando fue la última vez que esperaste en la consulta del médico sin mirar el móvil?

Aunque queramos negarlo, no practicamos con el ejemplo, y todos estos hábitos los trasladamos a nuestros hijos.
¿Te acuerdas de la última vez que tu hijo te dijo me aburro y lo dejaste aburrirse?. A que tienes que pensar mucho rato en ese momento en que le dijiste: «relájate y piensa sobre el motivo de tu aburrimiento«. No lo hacemos. Es mucho más cómodo dejar que cojan la Playstation o la consola de turno, incluso les damos nuestros móviles para que no nos den guerra. Este error del siglo XXI es debido a que no disponemos nosotros de la energía para dedicarles tiempo para hablar con ellos, a hacer actividades juntos. Y el poco tiempo del que disponemos, tenemos tanta prisa por terminar las actividades programadas que preferimos delegar en las máquinas.

Con tanto control de actividades extraescolares (baloncesto, fútbol, ballet, hípica, conservatorio…) los niños necesitan desconectar su cerebro del estrés diario, además de llevar las asignaturas correspondientes a su nivel educativo.

Esta falta de tiempo libre hace que se refugien en la tecnología (dichoso Fortnite). Esto a priori, sería positivo dado que el futuro estará ineludiblemente fundamentado en el uso de internet, redes sociales y un mundo más o menos virtual y on-line.  Esto supone que los niños y adolescentes van a ir perdiendo muchas de las habilidades sociales que necesitarán como complemento a sus estudios. Tales como gestión del tiempo, responsabilidades, trabajo en grupo, competitividad, oratoria y muchas otras. Todo lo quieren YA, y esa inmediatez es muy difícil de gestionar en edades tempranas.

¿Cómo van a aprender a gestionar sus tiempos si se lo programamos todo en cada momento? Cuántas veces hemos oído: “Que se cansen, que así cuando lleguen a casa caen rendidos”. Los niños de hoy en día tienen estrés a tempranas edades, incapacidad de gestionar la frustración porque les demandamos que sean los mejores en todo lo que emprenden, y no tienen tiempo de aburrirse. Y es importantísimo aburrirse.

El tiempo libre, el mejor regalo

El aburrimiento hace que se desarrolle la creatividad y es cuando el ser humano es capaz de pensar y desarrollar grandes ideas o tomar decisiones tan necesarias para el día a día. Cuando estamos relajados es cuando de repente salimos de la zona de confort y producimos nuevas alternativas a cuestiones cotidianas o para el futuro que les aguarda. Se está perdiendo el hábito de leer, tan importante para el desarrollo del pensamiento crítico, para adquirir vocabulario con el que saber expresarnos; la comunicación cara a cara con sus semejantes y con adultos, como buscar información sin la tecnología y cómo pensar sobre ella.
La clave es que tienen que tener tiempo para pensar.

Pensar en que les gusta, en que desean, en que les hace felices, en que les frustra, en que amigo les hace progresar como persona, en que mundo les rodea, en si tienen un entorno favorable para su desarrollo o por el contrario es tóxico. En todo esto padres, comunidad educativa y sociedad tienen una responsabilidad.

Necesitan un entorno confortable emocionalmente que no significa tener más títulos, ni más cursos, ni más cinturones de colores en el judogui… Significa desarrollar herramientas que los conviertan en adultos felices.
Muchas veces los profesores y los amigos saben más de sus sentimientos y emociones que los progenitores. No es casualidad que los profesores estén formándose en educación emocional.  En los centros se encuentran con niños con sobredotación, con TDA, con hiperactividad, con Asperger, con necesidades educativas especiales… pero esto lo abordaremos en artículos posteriores.

Regala tiempo a tus hijos, es lo más valioso que recordarán siempre y lo que hará de él/ella un adulto sano emocionalmente y seguro de sí mismo y de sus cualidades y fortalezas.

Adolescencia y gestión del tiempo

Marta R.M
– Licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Deusto.
– Máster en innovación, metodologías y evaluación aplicadas en la educación por Maecenas.
– Tutora de Bachillerato en Colegio Alborán.
– Creadora de blogs y del canal educativo en YouTube Marta R.M.

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